Qué trámites puedes realizar por tu cuenta y en cuáles necesitas la ayuda de un abogado

A la hora de acudir a un Tribunal de Justicia, el cine nos ha dejado en nuestras mentes una figura muy importante, la del abogado. Lo que no todo el mundo sabe, es que hay otro participante que también desempeña una función esencial y este es el procurador. A través de este artículo, vamos a […]

A la hora de acudir a un Tribunal de Justicia, el cine nos ha dejado en nuestras mentes una figura muy importante, la del abogado. Lo que no todo el mundo sabe, es que hay otro participante que también desempeña una función esencial y este es el procurador. A través de este artículo, vamos a mostraros las funciones y diferencias de estas dos figuras jurídicas, además de explicaros las situaciones en las que es y no es necesaria su participación.

De este modo, vais a poder saber como actuar frente a un litigio, sabiendo a su vez, si es necesario disponer de algún tipo de ayuda por parte de los profesionales jurídicos, a la hora de realizar trámites como con la DGT  (reclamar multas), Extranjería, Hacienda

Antes de nada, vamos a aclararos la diferencia que existe entre un abogado y un procurador, para que de este modo tengáis claras sus funciones y sepáis cuando es necesaria o no la participación de estas figuras.

Abogado frente a procurador

Diferencia entre abogado y procurador

En este sentido, hay que decir que: un abogado es un profesional que dispone de la Licenciatura en Derecho y que se encarga de la defensa jurídica dentro de un juicio. Del mismo modo, se encarga también de los procesos judiciales y administrativos que surgen de dicha defensa jurídica. Este tipo de profesional tiene la obligación de estar inscrito en el Colegio de Abogados o disponer de una autorización estatal para ejercer la profesión.

Por su parte, el procurador es un experto, también Licenciado en Derecho, que se ha especializado más en el procedimiento judicial o lo que se puede denominar derecho procesal. Dicho de otro modo, es la figura legal que se encarga de representar a los particulares y a las empresas que tienen que acudir a un Tribunal de Justicia.

Un procurador ha de estar inscrito en el Colegio de Procuradores. Se trata del encargado de recibir las comunicaciones del Juzgado, para entregárselas al abogado y lo contrario. También se ocupan de tramitar oficios, mandamientos…

Una vez comentado el papel de cada uno, vamos a explicaros las principales diferencias. Lo primero que debes saber, es que sus funciones no pueden sustituirse ni intercambiarse. Por lo tanto, un procurador nunca va a interrogar a los testigos, ni formular conclusiones. Del mismo modo, un abogado en ningún caso va a poder suplir a un procurador en una vista, para representar a su cliente.

Principales diferencias:

  • En la Defensa – Es el abogado el que se ocupa de defender al cliente, el procurador nunca puede ejercer esta función.
  • Sueldo – Un procurador tiene un sueldo marcado del que no se puede salir, mientras que un abogado puede decidir cual es el precio por su trabajo.
  • Interrogatorio – El letrado será el único encargado de realizar las preguntas pertinentes a los testigos e implicados en un proceso judicial. Lo mismo ocurre con las conclusiones.
  • Asesoramiento – Función también del abogado, quien se ocupa de asesorar al cliente sobre cuestiones jurídicas y aspectos legales.
  • Representación – Función exclusiva de los procuradores, tras otorgarles los clientes poderes de representación.
  • Notificaciones del juzgado, junto a documentación – Solo el procurador puede encargarse de las notificaciones, de gestionar la documentación y de tramitar los oficios o exhortos. Se puede decir que es el intermediario entre juzgado y abogado, lo que permite unos trámites más ágiles y un procedimiento judicial más rápido. Solo el también podrá presentar los escritos que redacten los abogados a los órganos judiciales pertinentes.
  • Plazos. Un procurador, y no un abogado, es el que se encarga de gestionar los plazos y el control de los vencimientos.

Consideramos, desde Tecmoviles, que con estas aclaraciones os ha podido quedar despejada la diferencia entre un procurador y un abogado. Ahora es el turno de saber, cuáles son los casos en los que no son necesarias ningunas de estas figuras.

¿Qué trámites se pueden realizar sin la ayuda de un abogado y un procurador?

Hay que tener claro que, en la mayor parte de los procedimientos judiciales, es necesaria la presencia de un abogado y de un procurador. Esto no significa que no haya excepciones, en las que la Ley considere que la persona afectada se pueda defender a si misma y que por tanto no sea necesaria la figura del abogado y del procurador.

En cuanto a la Jurisdicción Civil, no existirá la obligatoriedad de contratar un abogado o procurador:

  • En todos aquellos juicios verbales en los que la cuantía no supere los 2.000 euros. Otra situación se da, si en el juicio verbal viene determinado por la materia del asunto, en cuyo caso será obligatoria la presencia de abogado y procurador, aunque no se supere esa cifra.
  • En las peticiones iniciales de monitorio.
  • Todos aquellos escritos cuyo objeto sea personarse en el juicio.
  • Si se solicitan medidas urgentes antes de que se celebre el juicio o, incluso, si se pide la suspensión urgente de visitas o actuaciones.

Por otro lado, tenemos la Jurisdicción Penal en cuyos procedimientos, la presencia del procurador, solo será perceptiva en el momento en el que se acuerde abrir un juicio oral. Por otro lado, en el mismo momento en el que la persona es detenida, es obligada la presencia de un abogado durante todos los trámites del procedimiento judicial. También será obligatoria, al inicio de un proceso por querella, del abogado y del procurador. Al interponer una denuncia, no es necesaria la presencia de ninguno de los dos.

Juicios sin abogado

Pasamos a la Jurisdicción Social o en los procedimientos laborales (despidos, reclamación de cantidades…) no será, por ley, obligatoria la presencia de abogado, ni del procurador. Aunque si que se recomienda disponer de un abogado que ofrezca unas garantías a la hora de defender los intereses de las partes afectadas.

En último lugar, tenemos la Jurisdicción Administrativa, lo que se conoce como Contencioso – Administrativo. Aquí la presencia de un abogado y procurador dependerá del órgano que reciba las acciones.  La existencia de un abogado será obligatoria cuando dichas acciones se dirijan a un órgano unipersonal o Juzgado Contencioso – Administrativo. En cambio, será obligada la presencia de procurador y abogado, de las dos figuras, cuando se dirijan ante un órgano colegiado como el Tribunal Superior de Justicia o la Audiencia Nacional.

Obligatoriedad de procurador

Conclusiones

Esperamos desde Tecmoviles que el presente artículo os haya sido de ayuda, a la hora de saber en que situaciones es obligatoria la presencia de un abogado y en cuáles nos podemos ahorrar los gastos de representación. Dicho esto, nuestra recomendación es que siempre recurras, por lo menos, a la presencia de un abogado, ya que te va a permitir acudir al juzgado con una mínima seguridad.

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