¿Es realmente malo dormir con el teléfono móvil encendido?

Antes de responder a esta pregunta vamos a conocer un poco este aparato. La historia de este peculiar utensilio se remonta a 1973, cuando la empresa Motorola presento el primer teléfono celular de mano, un ‘armatoste’ que debido a su enorme tamaño perfectamente podía servir para la autodefensa. Era más grande que una cabeza humana. […]

Antes de responder a esta pregunta vamos a conocer un poco este aparato. La historia de este peculiar utensilio se remonta a 1973, cuando la empresa Motorola presento el primer teléfono celular de mano, un ‘armatoste’ que debido a su enorme tamaño perfectamente podía servir para la autodefensa. Era más grande que una cabeza humana. Pero, en definitiva, marcó el comienzo de una industria imparable.

Además de su enorme tamaño, era caro de *****. Perdón por la expresión, mejor decir que tenía un precio al alcance de unos pocos. Pero lo cierto es que ‘molaba’ mucho. La idea de poder desplazarte con tu teléfono y no tener que buscar una cabina, dícese de esa especie de armario callejero con un teléfono fijo que se alimentaba a base de pesetas, atrae. Para las nuevas generaciones, por si lo desconocen, la peseta era la anterior moneda de curso legal utilizada en España.

La evolución de estos dispositivos también ha sido curiosa. Hemos pasado de aparatos grandes, a ser cada vez más pequeños y volver actualmente a solicitar dispositivos más grandes con la aparición se los smartphones. Según la época cambian los gustos, así somos, yo el primero.

En cuanto al funcionamiento, se puede decir que es un aparato tecnológico que transmite señales por radiofrecuencia dentro de un área marcada por el alcance de las antenas de telefonía móvil, las cuales están estratégicamente situadas por las compañías de teléfonos para asegurar la cobertura en todo el territorio.

Dormir teléfono móvil

¿Podemos entonces dormir con nuestro móvil encendido?

No es para nada recomendable. Y la principal razón la he adelantado en el apartado anterior. El enemigo es la radiofrecuencia que emite nuestro dispositivo. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a este tipo de radiación como posible causa de padecer cáncer, resalto de nuevo el termino “posible”.

En cuanto al sueño, muchos de los estudios realizados han encontrado una relación entre la prolongada exposición a radiaciones, como las que emite el móvil, y el agotamiento de los sistemas de autorregulación de los seres vivos. Esto se ha notado principalmente en todas aquellas personas que muestran una mayor sensibilidad a las mismas. Pero aquí no es sólo culpable nuestro celular, como se dice en Latinoamérica, sino también otro tipo de señales como es el caso del wifi.

Estos mismos estudios muestran como síntomas la dificultad para dormir y los dolores de cabeza. También se debería evitar cargar el móvil cerca de la cama y utilizar radiodespertadores.

¿Es la radiación el único factor que puede alterar nuestro sueño?

Ni mucho menos. Pongamos un caso que nos a pasado a todos. Estás comodamente en la cama relajado o relajada, pero de repente suena un mensaje de Whatssap. ¿Quién será?, es muy tarde mañana lo miro. Pero, ¿y si es algo importante? (*aclaración: todos sabemos que para las cosas importantes se envía un mensaje, no se llama por teléfono), ¡venga lo miro!

Entonces lees el mensaje de un amigo o amiga: “sigues despierto o despierta, menuda fiesta te estas perdiendo”. Bueno, ya lo leí, lo dejo ya que estoy cansado o cansada claro. Ahora que lo pienso, tendré que responder que seguro que ha visto que lo he leído y pensará que por qué no le he dado una contestación. Y es el momento en el que respondes, cuando se inicia una conversación y estás perdido o perdida.

Seguro que piensas, yo le quito el sonido. Pero no estas a salvo ya que con el silencio de la noche se escuchan con total claridad las vibraciones del móvil contra la mesa. No hay escapatoria posible.
¿Pensáis que esta situación, algo exagerada pero cierta, favorece el sueño?, ni mucho menos, es más ocurre todo lo contrario, nuestro cerebro se activa lo que dificulta poder dormirse posteriormente. También se ha demostrado que la luz que emiten los móviles activa las neuronas del cerebro lo que prolonga el periodo de permanecer despiertos. Es desaconsejable incluso utilizar este tipo de aparatos electrónicos que emiten luz propia antes de dormir.

No descansar bien, a su vez acarrea la posterior aparición del estrés, la falta de concentración, la irritabilidad y en definitiva el mal humor. El principal problema de estas pantallas LED o LCD es la cantidad de luz azul artificial que genera. Esta, confunde a nuestro organismo indicando que es hora de levantarse y no de dormir. Si que es cierto que actualmente hay muchos móviles que incluyen un modo de lectura nocturna y que permiten filtrar este color.

Nuestro consejo desde Tecmoviles, es que te des un respiro y apagues el móvil por las noches. En caso de que decidas no apagarlo aléjalo de ti. También queremos aclararos que al igual que existen estudios que si que indican cierto peligro, igualmente existen otros que indican que esos bajos niveles de radiación no son perjudiciales para la salud, por lo que actualmente existe un debate al respecto y ni tan siquiera la OMS se posiciona tajantemente hacia ninguna de estas dos corrientes de opinión.

Igualmente, los teléfonos pasan unos estrictos controles de seguridad que en caso de no ser superados, quedaría prohibida su comercialización. Es por esto por lo que tampoco debes de tenerle miedo al móvil ya que es considerado un aparato seguro.

Bloquear móvil

Las antenas de telefonía móvil, lo segundo a debate.

Si ya originan dudas de cara a su utilización los móviles. Las antenas que reciben la señal de estos no están exentas de polémica y es que hay personas que consideran que es peligroso vivir cerca de una de ellas. Pero, ¿realmente es peligroso?

Organismos públicos como la Comunidad de Madrid, se han pronunciado a favor de la utilización e instalación de las mismas, aclarando que las ondas electromagnéticas pierden rápidamente su potencia fundamentalmente al atravesar paredes. Aclaran igualmente que estas nunca apuntan hacia los lugares en los que vive gente, por lo que es imposible que causen daños a la salud, aunque realmente fueran perjudiciales.

Del mismo modo dicha radiación se emite en horizontal o hacia el frente, lo que significa que precisamente el lugar más seguro sería el propio edificio en el que está instalada. Abarca sectores que se sitúan entre los 60 y los 120 grados.

El organismo oficial para la salud, la OMS tampoco ha encontrado ningún tipo de problema en la instalación de las mismas, ya que el impacto hacia la salud de las personas es demasiado bajo para considerarse o incluso nulo. A esta opinión se suman la Comisión Internacional sobre la Protección frente a las Radiaciones no Ionizantes e incluso la Unión Europea.

Pero también existen los detractores, como la Plataforma Estatal contra la Contaminación Energética en donde se afirma que sí que existen indicios que demuestran que las tecnologías inalámbricas y campos electromagnéticos son perjudiciales para la salud. Lo que ninguno de estos estudios ha demostrado, es que estas antenas afecten al sueño, por lo que vamos a poder dormir plácidamente cerca de una, al margen de la polémica.

Adicción al móvil

Fuera de si es bueno o malo dormir con el móvil encendido, lo que si que es un hecho es que cada vez hay gente más adicta al móvil. Y esto si que afecta al sueño, ya que hay no pocas personas que se acuestan más tarde trasteando con el móvil. La adicción a la telefonía portátil tiene nombre, Nomofobia, y no nos engañemos, ya que se trata de una enfermedad preocupante y muy extendida.
Hoy en día conocer a alguien que no tenga un smartphone o un celular tradicional es muy extraño, pudiendo utilizar la expresión ‘raro’ sin miedo a equivocarme. Esta situación se agrava a medida que la población es más joven, llegando en ocasiones a ser necesaria la intervención de un psicólogo.

Incluso se puede afirmar que cada vez menos gente utiliza sus aparatos para llamar, ya que entre los mensajes de texto, los vídeos, la música, las fotos… la clásica función de llamar a pasado a un segundo plano. Puede una persona estar varias horas enviando mensajes a no se cuantos grupos, pero hablar más de 5 minutos por teléfono cansa. Para eso mejor nos tiramos 4 horas mandándonos mensajes de voz que es mucho mejor y perdón por volver a ¿exagerar?

Con todo esto, no quiero decir que este tipo de tecnología sea mala, ni mucho menos, ya que considero que es un aparato muy útil para muchas ocasiones. Simplemente quiero anotar que de vez en cuando es bueno darse un respiro y no abusar con el uso de tu móvil. Ya lo dice el refranero español “haz buen uso no un abuso”.

Bueno os dejo con esta última reflexión, por si a alguien le puede ayudar y recordad: apagar el móvil por la noche que esas horas son para dormir. Me voy que tengo que leer unos ‘wasap’ que me han mandado, que seguro que son importantes.

¿Es realmente malo dormir con el teléfono móvil encendido?
4.00 / 5
4.00 - 4 Votos

También te puede interesar